domingo, 10 de julio de 2011

Y entonces, llegó ella.

Y todo lo que había sido antes ya no es. Y descubro estupefacta cómo se puede vivir la felicidad más absoluta en cuestión de segundos. Y estamos tan, tan, tan, bien juntas.

9 comentarios:

Wilsoke dijo...

¡Qué grande! :D Enhorabuena :)

Su dijo...

Enhorabuenisiiiimmmaaaaaaaaaaa!

Françoise dijo...

Que lindooooooooooo!!!!!!! Que la felicidad colme tu hogar, querida Coro!

Alegría. dijo...

¡Felicidades! Es así de simple y de único... Te contesto en breve. Acabo de volver de vacaciones. Un beso y un abrazo enorme... Tres...

London dijo...

Te lo dije por mail, me alegro tanto, tanto, tantísimo!! ¿a que ahora te cuesta creer que vivieras tanto tiempo sin ella??

Teresa, la de la ventana dijo...

Muchas felicidades. A ver si nos cuentas más cositas ahora que ya está aquí, que se te ha echado mucho de menos tantos meses...

coro dijo...

Graciasssssssssssssssssssss everybody, aquí seguimos disfrutando.

Ainhoa dijo...

Y yo sin enterarme. Felicidades!!! La felicidad dura y dura, ya veras todo lo que te queda por disfrutar con ella.

Elenita dijo...

Ostras, ya se que esto lo publicaste hace ya... fijo que tu niña está a punto de hacer la comunión..(por lo menos) :-D

Muchísimas felicidades!