sábado, 5 de diciembre de 2009

Fun, fun, fun.

Cierra los ojos... Si eres nochebuenista, ponte en los previos de la nochebuena... si no lo eres, házme caso: no sigas leyendo...

... Mis previos incluyen ir a casa de mis in-law a desearles buena noche, media hora? sí, suficiente; puedo sonar malapécora pero la Nochebuena la pasamos en mi casa porque hace años decidimos que era donde mejor lo pasábamos. Somos prácticos. El primer año de estar juntos nos turnamos y fue un fracaso porque queríamos estar cada uno en su casa en según qué días. Ahora llegamos a una entente cordiale por la que hacemos exactamente lo que más nos apetece teniendo en cuenta que hay que repartirse. La nochebuena en mi casa, la navidad en la suya... innegociable; el fin de año admite pacto... este año en concreto, también con los suyos y, el año nuevo, por primera vez en reparto, con los míos; por último el día de reyes... aperitivo en mi casa y comida en la suya: innegociable too, turnos los justos.

Total, que si cierro los ojos, me transporto a una noche mágica...
Llegamos a mi casa y este año, con gran tristeza, me daré cuenta que falta Mi Tío, no en la cena porque nunca cenaba con nosotros pero sí en los previos de los previos... sí claro, hay previos a los previos y en mi caso consisten en reunirnos con mi familia materna una horita o algo más, además de ir a casa de mis in-law como decía antes. Total que ya llego a los aperitivos, pasados los primeros previos, a eso de las nueve en la cocina de mis padres... huele de maravilla, mi padre está abriendo/ preparando el marisco, tiene copitas de albariño bien frescas para cada uno que llega y quiere, obvio. Brindamos mil y una veces y yo me siento tan a gusto en familia, tan, tan, tan, en casa que hoy cerrando los ojos puedo llegar a emocionarme. Mi madre empieza a reclamar nuestra presencia en la mesa porque ya llevamos un par de horas en la cocina de brindis y charlas, incluida la conversación extraterrestre con mi cortísima y querídisima familia paterna, extra por enoooorme de buena y terrestre porque no es de este mundo lo que nos gustan. Mi madre logra convencer al personal y nos dirigimos a una mesa preciosa, bien puesta, velas, colores, mil copas, mil platos, mil cubiertos... Mi nochebuena transcurre de un modo bailongo y pachanguero. Hay días del año que, gracias a haber dado al rec tantas noches como ésta, la recupero para alegrarme el día. Es mágica la nochebuena, insisto. Para mi lo es, y hoy de regreso a casa volví a disfrutar de ella y, sólo, cerrando los ojos.

2 comentarios:

Mamá Carmen dijo...

Nosotros llegamos a un acuerdo hace años, Nochebuena en casa de mis padres y Navidad en la de los de él, ahora que no "compartimos" la Nochebuena la pasaran mis hijos conmigo y Navidad con él, por lo menos eso hemos mantenido. A mi también me encanta esa noche, alrededor de la cena, los niños, mis hermanas y hermano y los "asociados", me lo paso pipa.

Un beso, ya queda menos!

coro dijo...

Lo disfrutaréis como siempre, Carmen y el árbol, mañana? lo esperaré! Un abrazo enorme