martes, 9 de septiembre de 2008

Caminar, de eso se trata

La verdad es que sólo quiero ser feliz. Y después de muchos años, me he dado cuenta de que es algo que me tengo que trabajar a diario, cada día, todos los días. Supongo que por eso soy tan disfrutadora de cada momento.
Esto también me lo enseñó la vida, recuerdo perfectamente el día 1 del choque con esta realidad, fue a raíz de haber hablado con una compañera de despacho acerca del buen año que había tenido y que esperaba el siguiente aún mejor, ese día me sentí un poco presuntuosa y luego de hecho me di de bruces con mi ingenuidad: el siguiente año después de esa conversación fue un annus horribilis, fue el 2004 y fue ese año en que todo lo que podía salir mal, salía peor. Ahí nació mi principio vital de intentar ser feliz, o hacer lo posible para ello, día a día y no decir nunca lo que me gustaría que me pasara en el año ni hacer predicciones de futuro más allá, principalmente porque las cosas no funcionan así, a veces me da la sensación de que es una especie de superstición tipo cuanto más hables menos te pasará, sólo a veces. Aquel año fue cuando por primera vez tuve la sensación de que en esta vida hay que ir caminando, es que hasta gráficamente me imagino siempre así, primero un paso, luego otro, ahora una cuesta, ahora una bajada, ahora una tormenta, ahora el sol…
Esta reflexión de hoy no es por que sí, tiene que ver con que ya estaba empezando a hacer planes de futuro, inevitablemente me ilusioné, y por supuesto, no salió, como siempre me pasa, así que tengo que seguir caminando y esperar a que las piernas se me recuperen un poco de la subida para volver a caminar, aunque en algunos momentos me cueste, a caminar como siempre…

2 comentarios:

Mamá Carmen dijo...

De eso se trata Coro, también he llegado a la misma conclusión, aunque a unas nos cueste más que a otras ser feliz debería ser nuestra meta. No te preocupes, sigue caminando y otra cosa saldrá a tu paso!

coro dijo...

Muchas gracias Carmen, ya te lo dije alguna vez: tú si que sabes caminar y por eso me gusta tanto leer lo que escribes. Un beso