Acabo de llegar de comer en familia después de casi un mes, me refiero full equip de elementos de serie. Me acordé hoy de María cuando hace este mismo tiempo, creo que fue en la última crónica de comida familiar cuando me escribió, no lo encuentro, y me dijo que le gustaba leer que me divertían estas comidas porque ella y su madre se las curraban mucho y esto es lo que querían conseguir de sus comensales. Me gustó mucho leer lo que me dijo.
Hay personas muy jodidas que tratan de dinamitar toda reunión, es cierto; también es dificil dar con políticos que le gusten al resto, o que simplementen no enreden, tan dificil como encontrar gente así a tu alrededor, en tu trabajo, en tu día a día, que sí, que todo el mundo es muy bueno pero hay un número indecente de tocapelotas, existen y nadie te libra de compartir con ellos mesa y mantel. Mi madre y yo lo hemos hablado mil veces en nuestros paseos solas por el paraíso de verano, mis hermanos, como las dos, no somos personas fáciles, tenemos manías, filias, fobias, rarezas, edad y otros animales, y es un gusto cuando tu in-law y los políticos de los demás, disfrutan con las comidas de mi familia y, como a nosotros, les apetecen. Puede pensarse muy acertadamente que eso habría que preguntárselo a ellos, y yo digo que no siempre hace falta hacerlo para saber lo que dicen las caras. Por eso no podemos estar más agradecidas con la suerte. Conste que ahora tengo sólo una cuñada ejerciente, pero me vale igual porque las dos nos gustan siendo absolutamente diferentes, la que ahora no ejerce, porque en teoría no es, ya no viene, pero algún día, si sigue nosiendo-siendo, volverá. A mi me caen realmente bien, no somos íntimas y no necesitamos serlo.
Este verano hubo un momento de crisis, estaba de familia hasta el gorro y dejé de ir unas semanas, luego volví renovada y con más ganas que nunca. Ahora seguimos viéndonos cada dos o tres semanas y con intención de divertirnos además, algo imprescindible. Para lo demás, está la ser como dice el anuncio, la cual, por cierto, no oigo, pero me viene bien para decir que me relamo pensando en nochebuena por ejemplo y, dado el día del mes que hoy es, puedo incluso llorar de emoción. Algo habrán tenido que hacer bien mis padres en esta vida para que se nos den tan bien las faenas de los sábados.
Hay personas muy jodidas que tratan de dinamitar toda reunión, es cierto; también es dificil dar con políticos que le gusten al resto, o que simplementen no enreden, tan dificil como encontrar gente así a tu alrededor, en tu trabajo, en tu día a día, que sí, que todo el mundo es muy bueno pero hay un número indecente de tocapelotas, existen y nadie te libra de compartir con ellos mesa y mantel. Mi madre y yo lo hemos hablado mil veces en nuestros paseos solas por el paraíso de verano, mis hermanos, como las dos, no somos personas fáciles, tenemos manías, filias, fobias, rarezas, edad y otros animales, y es un gusto cuando tu in-law y los políticos de los demás, disfrutan con las comidas de mi familia y, como a nosotros, les apetecen. Puede pensarse muy acertadamente que eso habría que preguntárselo a ellos, y yo digo que no siempre hace falta hacerlo para saber lo que dicen las caras. Por eso no podemos estar más agradecidas con la suerte. Conste que ahora tengo sólo una cuñada ejerciente, pero me vale igual porque las dos nos gustan siendo absolutamente diferentes, la que ahora no ejerce, porque en teoría no es, ya no viene, pero algún día, si sigue nosiendo-siendo, volverá. A mi me caen realmente bien, no somos íntimas y no necesitamos serlo.
Este verano hubo un momento de crisis, estaba de familia hasta el gorro y dejé de ir unas semanas, luego volví renovada y con más ganas que nunca. Ahora seguimos viéndonos cada dos o tres semanas y con intención de divertirnos además, algo imprescindible. Para lo demás, está la ser como dice el anuncio, la cual, por cierto, no oigo, pero me viene bien para decir que me relamo pensando en nochebuena por ejemplo y, dado el día del mes que hoy es, puedo incluso llorar de emoción. Algo habrán tenido que hacer bien mis padres en esta vida para que se nos den tan bien las faenas de los sábados.
En fin, María, no desistas.



Es alucinante. Me ha sorprendido tanto. Su historia la conocía en parte, su arquitectura moderna no, y es de lo mejor que he visto en años, la cúpula del Reichstag (Parlamento) de Norman Foster es espectacular, insisto, que la cola no desanime: merece la pena con creces.

