viernes, 10 de octubre de 2008

Queridas...

Ayer fui a comer con mis amigas de siempre, ya hablé de ellas en alguna ocasión. Somos amigas desde que éramos pequeñas, todas hemos hecho nuevas amistades a lo largo de los años, algunas tan íntimas o que veo más, pero cuando pienso en la verdadera amistad siempre vienen a mi cabeza Ñ y S.

Nuestras vidas ahora están un poco más dispersa, una está casada y tiene una niña, vive muy lejos aunque viene a menudo, su vida social se ha visto reducida en los últimos años, otra es soltera, vive sola y hace vida de single lógicamente, muy movida y con milplanes, y luego estoy yo que no tengo hijos ni estoy soltera, llevo una vida muy tranquila en general: unas cañitas un día entre semana con otras amigas, o cenar los viernes en plan tranquilo con otros, sin grandes fiestas ni salidas nocturnas, algo básicamente estándar.

Desde hace unos años, nos vemos menos de lo que quisiéramos y cuando comemos juntas como ayer es un poco locura, surgen varias conversaciones a la vez, saltamos de una historia a otra, hay mucho que concentrar en muy poco tiempo, pero lo disfruto muchísimo. Estoy como en familia o en casa, así de cómoda. Es un gusto no tener que demostrar nada, ya tenemos todo demostrado y explicado, lo hemos hecho durante toda la vida, claro. Ayer me tomé la tarde, qué caray, la ocasión lo requería.

5 comentarios:

Françoise dijo...

Que delicia... esas son las mejores salidas y los mejores planes... los amigos son lo mejor, no importa que lleves un buen tiempo sin verse, o que todos tengamos vidas y planes distintos... siempre estan ahi para hacernos acordar que debemos dar gracias a la vida por haberlos puesto en nuestro camino...
Ahi esta la magia... ver como pasa el tiempo y los años y todos vamos cambiando y todos vamos tomando caminos distintos... creo que el encanto es ese... no me gustaria ver a mis amigos como los veia hace 15 años...como los extraño!!!
Abrazos....

Laia dijo...

Que envidia me has dado, hace ya casi un mes que no veo a mis amigos de la infancia, pero es que entre el trabajo y Aitana... últimamente sólo veo a los de la uiversidad, como tu dices igual de valiosos que los otros, pero no dejo de extrañarlos.

Me algro de que lo pasaras tan bien, esos momentos merecen la pena.

Besos

Mamá Carmen dijo...

Mis amistades han quedado dispersas, estudié en Gran Canaria hasta que me fui a la universidad a Granada, luego estuve en Barcelona medio año y finalmente me vine a vivir a Tenerife por lo que tengo amistades en muchas partes. Mis amigas de la infancia las ví este verano después de muchos años y me encantó charlar con ellas, no salimos porque Daniel y yo estábamos en el hospital; de mis amigas de Granada también tengo noticias cada cierto tiempo así como de las que están más lejos.
Ni siquiera veo mucho a las que tengo cerca, la última vez que nos vimos las tres estaban los enanos por medio y no pudimos hablar demasiado. Disfruta esos encuentros, cuando tengas hijos serán algo más difíciles.

Un beso.

coro dijo...

Francoise: es verdad, veo pasar el tiempo por cada una de nosotras, nuestra evolución como amigas... sí es un encanto, yo también las extraño muchas veces. Un beso guapa.

Laia:es muy dificil compaginarlo todo verdad? te falta tiempo para todo, hasta para tí, ya me imagino. Y sí, mereció la pena sí. Muchos besos.

Mamá Carmen: Lo bonito es conservar amistades por donde has pasado, eso dice mucho de uno, y es cierto que las amistades que están más cerca no siempre son a los que más se ve... tendré en cuenta tu consejo mientras no tenga hijos! Un abrazo enorme.

Alegría. dijo...

¡Aaaahhhh, jajajajajajaja, me he visto tan reflejada!
¡Y lo rápido que pasan las horas cuando llega el momento de estar juntas! Nos falta tiempo para hablar, para explicar, pero en realidad, casi nos sobra, porque ese tipo de amigas, cuando nos miran, adivinan en qué momento estamos...
Un beso.