viernes, 13 de agosto de 2010

Primer aviso.

Qué es lo primero que te llevarías si tienes riesgo de incendio en tu casa y tienes que abandonarla. Ni idea, es probable y por suerte. Hoy por la noche nos llamaron, oye, que donde vivís, cerca, hay un gran incendio, llamad al 112... mi in-law entró en trance y aún ahora no ha conseguido salir, yo me dije, nopasanadanopasanadanopasanada... así hasta que empecé a ver demasiado rojo a lo lejos. Y entonces lo primero que pensé es: vámonos, pero luego, un minuto después dije, a ver, tranquilidad, piensa, y me dio por pensar en el expediente que te trajiste a casa?, y el otro...? cogí mi maletín y lo llené de lo más inmediato, bueno no, de lo que no puedo recuperar porque contiene documentos originales. Y luego me dije, ¿y vuestras cosas?, sólo necesito pasaporte y mi bolso, fácil porque ahora utilizo una miniatura por comodidad, unas lentillas (las gafas las tenía puestas), y el libro en el que estoy; todo eso por dos, de los dos quiero decir, en su caso sin bolso que no usa pero con su cartera que básicamente es igual de ancha (lo que lleva este hombre ahí! todo menos billetes), y luego, por triste que suene, los dos portátiles con sus respectivos cargadores porque me di cuenta que allí lo teníamos todo, o todo más facilmente recuperable.
Puse en la puerta, listo para salir, el maletín, la cámara, mi bolso y después pensé en poner también una mochila con algo de ropa interior y exterior, digamos un conjunto de cada, pasando por cepillo de dientes. Y mis tapones. Y las pastillas de mi ex diminuto para una pata. Y móviles. Y sí, mi única joya, mi anillo de compromiso. Lo armé todo en dos minutos y en otros dos mi in-law había puesto los coches dirección huida. Una tontería, pero todo eso, me tranquilizó, y me senté a esperar, por supuesto con un tinto, para romper nervios y estrujarlos nada mejor.
Lo vinieron a buscar para que fuera a comprobar de cerca dónde estaba y fue lo mejor que pudo hacer: teníamos la autopista por el medio y el incendio iba en dirección contraria a la nuestra, respiré tranquila y sin desarmar ni un paso pensé en la cantidad de gente que en esa otra dirección probablemente hoy, no dormirían, desde luego, no tranquilos y véte a saber por cuánto tiempo, qué horror.

Asustan los incendios, lo pierdes todo en un minuto, todo lo material, claro, pero es mucho. En ese mismo minuto, te sientes igual de vulnerable que segura te habías sentido hasta ese momento. Empezamos a replantearnos ir a vivir en frente del mar, sólo nos falta una primitiva: total, nada.

5 comentarios:

Marite dijo...

Desde luego que no me gustaria estar en tus carnes... al menos paso ¿no? mADREEE!!

Miriam dijo...

Jope, que pena. el fuego destroza casi cualquier cosa; aunque ni mi casa ni la tuya se hayan quemado, seguimos perdiendo un trozo material de monte que, aunque no nos demos cuenta, también es nuestro.

Alegría. dijo...

¿Sabes que he pensado en vosotros, desde ayer, al ver las noticias?
Menos mal que tuvísteis "suerte".
Un beso.

coro dijo...

Sí, pasó, pero por suerte para nosotros y desgracia para otros, el incendio cercano no era el de las noticias; aquí lo controlaron en unas horas, no hubo muertos ni heridos, monte quemado "solo", que es una pena por eso lo entrecomillo pero por lo menos no lo pagaron también con sus vidas algunas personas. Una pena, insisto, en cualquier caso. Gracias a las tres por pasaros. Y a tí Alegría, redoble de besos por tenernos en mente.

Simplemente yo dijo...

Madre mia que susto!!!!! cuando hacias recuento de tus cosas yo luego iba pensado y pañales, y ña leche, las toallitas, cremas... madre mia pa una urgencia estoy yo!!!!

Me alegro de que no fuera nada para ti y lo siento por las otras familias :(

Besitos cielo