domingo, 4 de octubre de 2009

Ya son tres.

No soy una tía modélica. Soy niñera y me gusta estar con ellos pero sobre todo me gusta dormir a pierna suelta en mi cama, sin preocuparme por cenas, baños, toses y cacas.

Mi sobrina A. es la hija del hermano de mi in-law, tiene todas las papeletas para ser la niña más rica del mundo, yo intento no sucumbir a sus encantos pero es imposible, siempre gana, siempre me gana. Es una niña adorable, juro que no es pasión de tía porque no soy de fácil reconocimiento hacia, pero es que todavía no conozco a una persona que no la haya conocido que no diga, caray, qué riquiña, qué abierta, qué alegre... a quién se parece? já. Mi in-law es 0 niños, y va y sus mejores amigos le hacen padrino de la niña siguiente más adorable, bueno esto solo para las visitas porque según sé es una polstergeist en diminuto, porque encima la tía es pequeñííííisisiima de tamaño. A lo que iba, mi in-law siente adoración por A., hace cosas con ella inverosímiles, evidentemente inverosímiles en semejante ñu con los niños, pero es que le gusta A. porque es una niña... rústica? No sé, le importan un pito las faldas, vestidos, pulseras, sólo quiere jugar y jugar, y si es con una pelota y a lo bruto, mejor. Es de las que si estás sentada y quiere jugar contigo, empieza el juego como si estuviera en un programa de radio: retransmitiéndolo... y viene la tía S. y coge la pelota, y se la lleva y...Con sus cuatro años. Lo mejor es que es lercha, indefinible si alguien no sabe lo que es, lo siento; lercha cuando entra en un sitio y dice hola! y cuando da con el gilipollas de turno que no saluda, que a ti te da igual pero a ella no, enseguida dice: tía, este señor no saluda, qué le pasa?, já, já, abochorna al gilipollas para mi regocijo...Es graciosa, mucho, nos reímos tanto con ella que a veces pienso si no estaremos haciéndola crecer pelín estrellita castro. Cuando viene a mi casa, se viene a la barra de la cocina a ayudarme, yo le pongo colores, claro, y después... me la como con patatitas...



Luego está mi sobrino P. Es el niño más guapo que he visto en años. Tampoco es pasión de tía, que igual algo hay, pero es que tiene unos ojos y una cara... guapísimo, y pelín chuletas, digo yo que porque lo sabe. Por motivos obvios no puedo presentarlos en forma. Juega poco, le gusta, eso sí, tener compañía permanente, pero jugar, jugar, más bien poco, él pasea; en casa de mis padres quiere ir a la verja a ver la vida pasar, le gusta ver pasar a la gente, los perros, los coches, las motos, pero juguetes... sólo un cuento, el de Sebastián, con eso le llega. Es el primer hijo de uno de mis hermanos y puedo decir que cuando nació respiré tranquila porque mi cuñada no quería más en este mundo que ser madre, y le costó, y cuando lo consiguió, su cara era de una satisfacción tan plena que emocionaba. Crece con la familia materna en lugar de ir a guardería porque así lo han decidido y adora a la tía de mi cuñada y a su marido, y a su hija, y al marido de su hija, y al hijo de la hija...
Ni que decir tiene que se nota que necesita a otros niños y a otras caras; por nuestra parte, intentamos que cuando está, interactúe con nosotros pero sí, necesita otros niños y otras caras. No es una crítica es una necesidad.

Y ahora tenemos a M., el segundo hijo de este hermano mío. No contaban con él y llegó. Lo cierto es que lo tiene dificilísimo porque P. ha conquistado a la familia de su madre, realmente a todos los demás también, y en seguida te dicen, ay este es monísimo pero P.... dice hola, adiós, y cómo come, y ... No sé cómo hará M. pero me temo que su papel le va a resultar complicado. Hoy fue su bautizo, y no lo oí en todo el día, ni para comer rechista, está siempre durmiendo, lógicamente por otro lado, pero es que es un santiño, va de colo en colo y tan pancho, ni se inmutó con el agua, ni nadie se preocupó; a ver, que no caza para comer, pero no le hacemos tantas gracias/caso/mimos al pobre, nada que ver con su hermano cuando llegó.

Y digo yo, tan pequeños y tan diferentes...

2 comentarios:

Simplemente yo dijo...

¿Sabes Coro? ese es un gran miedo cuando nazca la peque. QUe Aitana es tan absorbente y tan especial que tiene a todo el mundo conquistado. Me da miedo ponerselo tan dificil a su hermana, no me parece que sea justo. No tiene la culpa de nacer despues, no?

Muchos besitos

coro dijo...

No te preocupes, Laia, siempre se hará su sitio la pequeña que viene, de hecho, mi nuevo sobrino ya tiene tres incondicionales de su club de fans: su madre, mi madre y yo, que realmente estamos más pendientes de él que del otro porque como vemos que el mayor está permanentemente atendido, nos permite dar mimos a nuestras anchas, y sin pelearnos porque no hay colas, bien intensas nos ponemos!!!! Empezó con nosotras, ya verás cómo sigue con el resto. Así que a tu niña seguro que le pasa igual, poquito a poquito. Un besazo