martes, 1 de septiembre de 2009

Llega un día

Llega un día en que ya no puedes decir la frase "aún soy muy joven para" y pasas a decir " ya soy mayor para"; ese día ha sido hoy, bueno, llevo desde mayo dándole vueltas. Pero hoy me lo ha recordado una amiga que me llamó esta mañana, trabajamos en lo mismo y nos mostramos nuestras condolencias por la incorporación después de las vacaciones, cómo me gusta sentirme comprendida, porque volver volvemos todos, pero unos de una manera y otros de otra, unos a un tipo de trabajo y otros a otro, y volver de la misma manera y al mismo trabajo, el mismo día, y con la mesa llena de cosas similares a las que no sabes cómo atacar... une, une mucho.

Total que hablando, me iba preguntando y tú?, y le iba contestando siempre lo mismo, yo ya soy mayor... Con 35 años, para según qué cosas, ya eres mayor, repito según qué cosas; sí, existen esas cosas para que las que ya no estás en el grupo de "uf, si aún me quedan muchos años!"

No me quedan muchos años para aprobar los examenes que quiero y pasar a dedicarme a otracosamariposa; para estudiar no hay edad, cierto, pero para estudiar tipo hobby, porque para estudiar para trabajar sí la hay, y yo estoy al límite.

Tampoco puede una desprenderse de los excesos de las vacaciones de la misma manera, o incluso, hay algún exceso que desde que cumplí 30 me acompaña sin rechistar, pese a mis desaires, en forma de michelín. Hasta ahora eran un par de kilos, ahora son bastantes más y ya no es que no me los saque de encima es que no sé si me compensa porque el esfuerzo es enorme; antes, unas semanitas sanas y hala, nueva; ahora, las semanas se convierten en meses. Podría hablar de otros excesos que me convierten en vegetal al día siguiente y me convierten en parte integrante del mobiliario del salón, con 35 mi cuerpo se resiente muuuuuuucho; lo cierto es que lo que realmene le pasa es que ha cambiado formas y fondos, mi metabolismo también se ha apuntado al cambio y mi cara tiene arrugas nuevas, y sin embargo, me encuentro más favorecida que nunca, cosas de la edad!.

Y los hijos, uf, pereza, a la vez ganas, y a ratos presión por los años, y luego... No sé. Que hoy he vuelto a trabajar y me ha costado lo justito la verdad, esto no sé si es la edad o que vengo de unas vacaciones con muchas horas de concentración por el estudio, y parece que no pero he empezado de otra manera, como resignada, sin mal humor ni tristeza, ahora eso sí, o acabo con este trabajo o este trabajo acaba conmigo. Y esto con 35... pelín presionada...tictactictactictac...

3 comentarios:

Ainhoa dijo...

Yo también ando como tú, cambios sí o sí ;-) Pero no me veo presionada por la edad, por el tiempo más bien. Es lo mismo pensarás, pero será que no siento que tengo 35. Será septiembre que nos pone así?

coro dijo...

Sí Ainhoa, me vale tiempo como método de presión. Ya verás qué septiembre nos espera... va a ser la pera!!!!! Nuestros cambios lo serán, seguro!

Laia dijo...

Ánimo Coro que 35 no son nada!! ya verás como septiembre no es tan malo como esperabas, de momento no has vuelto con mal pie al trabajo. Si te consuela cada vez que suena el despertador maldigo el día en que decidí trabajar y me acuerdo de mis adorables días de verano (si adorables ahora que se han ido, claro)

Muchos besos