miércoles, 4 de marzo de 2009

De padres e hijos…

Nos llamaron hoy unos amigos para decirnos que teníamos una cena en su casa este viernes, también irán otras dos parejas amigos suyos con sus hijos con los que coincidimos hace un año en otra cena y en la misma casa.

De aquella cena saqué dos conclusiones: la primera es que hay que sumar siempre, quiero decir, que da gusto encontrarse con personas con la que se pueda hablar, reír, pasar un rato estupendo, aunque uno no se conozca, personas educadas, sin malos modos, con ganas de sonreír y sin prejuicios, lo dicho, todos teníamos ganas de sumar y no restar, y por eso nos caímos muy bien y nos resultamos encantadores. Un gusto.

Y luego, la segunda conclusión es que por increíble que parezca, ni nos enteramos que había cuatro niños, entre tres y seis años, ellos se fueron a jugar a su bola a una habitación con juguetes y solo venían de vez en cuando para decir, fulanita dice que soy no sé qué, pero como no les hacían caso, adiós, se iban por donde habían venido. Es decir, 0 molestias. Los niños, niños son y se nota su presencia, se les oía gritar, cantar, bailar, reían, lloraron cuando se enfadaron, y todo sin necesidad de los mayores permanentemente presentes, de vez en cuando uno echaba un ojo, otro les decía algo, no les gritaban desde la silla, se levantaban y les reñían sin necesidad de chillidos… Hasta era gracioso oír de fondo a los niños reír o gritar a veces. Los padres, además de padres, se comportaron como personas adultas cenando en una casa con otras personas adultas, algunas sin hijos, y así claro, los hijos fueron muy, muy soportables. Hoy, cuando nos dijeron que teníamos esta cena con todas estas familys, no sólo no pusimos ni un inconveniente sino que nos apetece ir.

Lo cuento porque me sorprendió y no querría resultar cruel pero, según con qué niños, es un suplicio ir a cenar o a comer, no son insoportables porque sí, generalmente lo son porque la conducta viene motivada por la actuación o intervención de su padre y/o madre…
Se me ocurre fácilmente con quién no podría ir, por mucho que los quiera, no podría. Porque no puedo con las madres que están hablando contigo diciendo a la vez fulanita a dónde vas, qué haces, deja eso… o te dejan en mitad de la frase cuando se le acerca el niño/niño y se para el mundo para oírlo/a, gritan los padres, gritan los hijos… Cuando estos padres son sólo padres, no piensan en nada ni en nadie más, y obvio: los hijos resultan igualmente insoportables.

Conocer a padres que son capaces de mantener conversaciones de todo tipo, no sólo de mis niños son/hacen/dicen…, siendo sus hijos un tema más pero no el único, incluso en presencia de ellos; que les dejan cierta autonomía para resolver sus enfados con los otros niños, que los vigilan sin necesidad de cortar charlas… me ha reconciliado con la idea de tener descendencia. No sé cómo seré como madre pero sí sé cómo no me gustaría ser.

Update: Los niños que hablo no son los bebés que no tienen autonomía, son los demás, los que ya hablan, andan, juegan con otros solos...realmente a estos me refería.

8 comentarios:

Françoise dijo...

jajajajaja pero para cuando???? hace cuanto que estas con que si, tal vez, depronto... no!! dale ya!! yo te quiero ver de mama jajajaj!!
Lo que dices es verdad, pero recuerda que todo se logra con tiempo. Es decir no es lo mismo tener un hijo de 3 anios que tener uno de 1 anio, es decir, esa independencia que van ganando los ninos la adquieren en la medida en que se van volviendo autonomos. Luciano no camina aun, no habla bien aun, no logra comer solo aun, aun usa panal, todo lo esta descubriendo, esta probando limites, esta entendiendo lo que se puede o no se puede hacer y en esa medida, aunque uno no quiera toca "estar encima" no todo el tiempo, pero si la mayoria. Yo en casa lo dejo hacer y deshacer (en las proporciones adecuadas)pero si vamos a otra casa, es seguro que hay que tener mas atencion, sino queremos salir con una deuda monumental. Conclusion, los primeros anios son claves para que el nino aprenda a ser educado, respetuoso, autonomo etc etc, pero eso no se hace de la noche a la manana. Por ejemplo si mi hijo esta en plena etapa de dejar el panal y viene corriendo a decirme que tiene ganas de hacer pipi, por supuesto que yo voy a parar la conversacion (sin dudarlo),y lo voy a ayudar, por nada del mundo le voy a decir aguantate mientras termino de hablar con mi amiga. Se entiende?, supongo que cuando el va a lograr hacerlo solo, no vendra a informarme de sus necesidades fisiologicas. Yo diria que los primeros anios son un esclavismo...jajaja
En todo caso me parece una ternura que te estes visualizando como mama, y me parece muy bien proyectarse en ese rol, porque asi mismo vamos educando a los hijos. Depende de la madre que seas, los hijos seran.
Un beso futura mama (ojala rapidito ;) )

coro dijo...

Francoise: soy muy pequeña de tamaño, en cuanto crezca... me lo planteo, ok? jjajjjaj

Respecto a lo que cuentas tienes toda la razón, y además obvié distinguirlo pero habría quedado mejor explicado y por eso añadí una última frase, para aclararlo. En mi entorno tengo amigas con bebés de un año, menos o más, y efectivamente, ellos requieren toda su atención y a mi me encantan los bebés, cuando empiezan a descubrir cosas... ellas me producen muchísima ternura, ver cómo actúan, progresan o evolucionan con sus bebés. Un abrazo

Laia dijo...

Que razón tienes Coro. Los niños se comportan tal cual están educados y acostumbrados y eso se nota y muchísimo.

Françoise tiene razón, también depende mucho de la edad del bebé pero es que con los menores de dos años es prácitamente imposible no parar el tiempo cada vez que llora o grita y ocupan casi todo tu tiempo.

Desde hace algún tiempo le estamos intentado inculcar a Aitana (y no vamos mal) la PACIENCIA y a no llorar cuando no se le hace caso al instante. Le digo espera un segundo mami está hablando y ella me mira y espera (bueno a veces) porque si llora no le hago caso. Nunca me ha gustado gritarle y prefiero intentar razonar primero con ella aunque el final es inevitable cuando esta tozuda.

Y como dice Françoise animate ya!! yo también estoy deseando verte como mamá.

Muchos besos

coro dijo...

Laia, cómo me gusta que la muñeca esté acostumbrándose a algo tan importante como tener paciencia... lo estás haciendo muy bien con ella. UN besazo

Ainhoa dijo...

Te veo muy animada Coro, ya nos dirás cuándo ;-)
Es verdad que depende mucho, los niños juntos se entretienen bien en general, pero como quedó la habitación? Porque ese es el problema que tengo yo a veces que cuando les dejo jugar solos, perfecto, ellos se las arreglan pero luego hay pasar por detrás para arreglar el estropicio (bueno, soy exagerada, pero sin vigilancia los míos por lo menos se olvidan de recoger)
Yo tengo que mejorar eso de nohablar sólo de mis hijos, salen demasiado en mis conversaciones, no lo puedo evitar.

Ana dijo...

Coro, es lo más maravilloso de la vida, anímate.
Cuando puedas me escribes un correo para darme tu dirección de correo para enviarte mi nuevo blog.
Gracias, un abrazo.
Ana

Constanza dijo...

Hola!!!
te dieron ganas de tener hijos??? Qué lindo sería!
Pues concuerdo plenamente contigo, los niños y sus actitudes son fruto de cómo los padres los han educado. Porque ellos son unas esponjitas y si los padres son gritones, pues tendremos niños gritones y así. Yo, personalmente, los únicos niños que aguanto con sus mañas y sus pataletas, son mis sobrinas. Los otros, tienen que ser educaditos y muy bien comportaditos!!!!!
Besos

Mamá Carmen dijo...

No iba a comentar sino en el último post, porque llevo unos días desconectada de tu blog (demasiadas ocupaciones), pero "por alusiones" te diré que es verdad, las mamás somos un poco "plastas" con las historias de nuestros hijos, no lo podemos evitar, son parte tan importante de nuestra vida que se nos hace casi imposible no hablar de ellos. Luego está la "guerra campal" que significa ir a algún sitio con ellos y tener que estar pendientes de lo que hacen, ahora cada vez menos, pero hasta hace muy poco hablaba con alguien sin mirarle, porque con la mirada seguía a mis hijos.

El otro día nos fuimos dos amigas y yo a visitar a otra que hace poco tuvo una nena y cuando nos abrió la puerta nos dijo ¿y los niños? (en total serían cinco) y nosotras dijimos, si están ellos no podemos hablar contigo. Y nos pasamos las dos horas de visita hablando de nuestros respectivos retoños!

Sin embargo ya he "aprendido" (porque se te hace raro "estar" sin tus hijos cuando los tienes) a mantener conversaciones sin que ellos sean el objeto de la conversación, aunque en cualquier momento te viene un flash y ya está ahí el tema.