sábado, 17 de enero de 2009

Una comida familiar 10

Las comidas de los sábados, dos al mes más o menos, en casa de mis padres empiezan a la una y media- dos de la tarde; mi padre se lo curra mucho y cuando llegamos ya tiene el aperitivo listo: cortado un buen plato de jamón ibérico de bellota; un plato de chorizo, unas veces de León, otras de Salamanca; patatillas caseras; cerveza bien fría y los vasos para beberla en el congelador, allí se bebe en los de sidra porque son muy finos; todo en la cocina y mientras a fuego lento se va preparando la comida; la cocina no es muy grande pero al ser más bien alargada nos da para todos, apretaítos, eso sí. La comida sí es en el comedor pero a mi este momentoaperitivo en la cocina me chifla.

Solemos estar nosotros dos, en invierno porque en verano al ser en el exterior podemos ir los cuatro; mis padres y mi hermano sinlacuñadaquetenía, que parece ser que sólo de momento porque están en camino de vuelta según contó hoy; y en una hora aprox. llega mi otro hermano, mi cuñada y mi sobrino.

Mientras llegan, hacemos un repaso de la actualidad de la semana, la nacional e internacional y la personal. Hay turnos para hablar, claro. Hoy tocó la tomadura de pelo de Barajas o el aeropuerto caótico por excelencia, las maletas perdidas, los vuelos cancelados, la canallada de la huelga de celo de los pilotos de Iberia..., también por supuesto la crisis económica y la gestión del gobierno actual, las elecciones en marzo en nuestra comunidad autónoma, la radio... unos en una posición y otros en la contraria... divertidísimo, todos sabemos discutir sanamente y no llegamos a ningún punto pero cada uno tiene el suyo. Gaza, Gaza, Gaza... Y luego ya, a nivel personal, que si están volviendo como decía antes pero que "hasta ahí puede leer", que si nuestros chichos bien, que mis padres como siempre... Cuando llegan los últimos, terminamos el aperitivo con un vinito blanco de Cambados tomado en unas mini copas que tiene mi padre y que también guarda en el congelador; mi sobrino suele hacer la entrada dormido, y seguimos tratando temas de su semana, mi cuñada embarazada, sus controles...

Y a comer! Hoy había empanada de zamburiñas riquísima, con una masa fina, fina, fina, inigualable por el momento, y albóndigas... En la comida el protagonista tiene un año, se mueve mucho, trata de andar pero nosotros lo queremos coger de colo en colo hasta que comprendemos que lo que le gusta es caminar... pobre, es el primero y queremos achucharlo todos. Nuestras conversaciones siguen en donde las habíamos dejado en el aperitivo pero a las cinco y media, levantamos el campamento.

Es una comida maravillosa y este es el esquema habitual de una de un sábado cualquiera; hoy lo hemos pasado estupendamente, por no variar, nos hemos reído, discutido, disfrutado... una comida 10, por eso me encanta ir y por eso cuando no voy en más de dos semanas, me falta algo.

4 comentarios:

Laia dijo...

Coro te leía y me moría de envidia. Me recuerdan tanto a mis comidas de domingo y es que hace casi dos semanas que no veo a MI MAMA. Estoy ya que me falta algo menos mal que solo quedan unas horitas.

Espero que estas dos semanas no se te hagan muy largas.

Besos

Su dijo...

Coro, que delicia, y que momentos, tan tan entrañables.
Muac caminante

Françoise dijo...

Que mas le puede pedir uno a la vida, Familia; actualidad, bebes, comida deliciosa, charlas interesantes; libertad de expresion... delicioso!!!!

Mamá Carmen dijo...

Qué envidia de cenitas que se echan por ahí!! Yo que tengo a la familia a unas dos horas de barco y carretera me apetecen esas cenas en las que nos reunimos todos y hablamos te todo un poco, aunque como soy la única que vive lejos me falta la gran parte de los avatares de ellos. Eso sí tengo a mis bajitos y mi compi que llenan de voces nuestras comidas, pero me falta algo.

Un beso y a seguir disfrutando, ¿qué tal la cena del viernes? ;)