lunes, 13 de octubre de 2008

No se puede caer bien a todo el mundo

Esto mismo me dijo hoy mi in-law comiendo en un sitio que nos encanta y al que fuimos por su cumpleaños. Todo surgió porque al entrar nos encontramos con una persona que había sido amiga nuestra hace muchos años pero con la que perdimos el contacto porque no nos entendimos en su día. Por supuesto que no le guardamos rencor y la saludamos educadamente pero aunque nos devolvió el saludo, nos puso cara de mala uva y bajó la cara, la que estaba comiendo con ella le preguntó qué pasa dada su cara, y le dijo que ya le contaría. Y yo me preguntaba cómo se puede seguir así después de seis años, y lo peor es que me daba rabia que una persona con la que no te entiendes le cuente a la otra persona algo de nosotros, por supuesto malo. No sé, creo que en esta vida hay que sumar y no restar pero hay gente con la que es imposible y supongo que ella dirá lo mismo de nosotros, así que ya está, ya no hay más vueltas, cada uno con su vida y a hacernos un favor porque en esta vida yo ya sólo me esfuerzo por el que me merece la pena, el resto, pues qué quieres que te diga, que no le deseo mal sino que simplemente haga su vida.

Bueno, pues me quedé con esa sensación rara y el cumpleañista me decía que no estaba preparada para pensar que no se le puede caer bien a todo el mundo, y en verdad pasa así. Siempre va a haber alguien para el que uno sea un idiota, que hay personas a las que te has atragantado igual que a veces es a la inversa y así es la vida. Pero me cuesta es verdad, no porque tenga un alto concepto de mi misma sino porque no me gusta caer mal, qué le voy a hacer, no me gusta, y tengo que aceptarlo, pero hoy todavía está muy reciente, lo meditaré con mi almohada y mañana será otro día. Por suerte, hoy toda mi atención ha sido para el de 35 recién cumpliditos, así que mandé a las tonterías a freir churros y he disfrutado del día con él, se lo merece, hoy nos hemos querido mucho la verdad.

4 comentarios:

Françoise dijo...

y si... y yo prefiero mil veces eso que ser hipocrita o que sean hipocritas conmigo. Es verdad no tenemos porque caerle bien a todo el mundo ni que nos caiga todo el mundo bien, existe algo que se llama quimica no se puede tener con todos... sabes? yo soy muy de enrgias, a veces pienso q es malo porque me hago prejuicios a priori, pero casi nunca me ha fallado, a mi me cae bien la persona en el primer instante, si no me entro... creo que no lo hara a la segunda ocasion... pero si eso pasa no me convierto en su enemiga ni mucho menos, simplemente se que no hay quimica y que no hay ganas de compartir nada con esa persona.
POr eso valoro mucho a mis amigos y volvemos al post anterior, definitivamente hay que cuidar lo que se tiene, no es facil encontrarlos.
LO mismo pasa con el blog, los que vienen y se quedan a comentar bienvenidos, habran muchos que pasaran y no les gusta y no vuelven nunca... estan en todo su derecho y no voy a echarme a la pena por ello ni los voy a odiar... jajaja que tal!!!

Laia dijo...

Hombre a todos nos gusta caer bien, pero es imposible. Peor que eso es la hipocresía aunque lo que peor llevo son los prejuicios, siempre he sido victima de ellos y me repatean. Yo ya paso de todos, a quien le caiga bien y me queira genial, será correspondido y a quien no mala suerte ellos se lo pierden, no?

LO importante es que pasaras un buen día con el cumpleañero, por cierto FELICIDADES!!!

coro dijo...

Francoise: la química es fundamental sí, hoy puedo decir que cuento con alguna amiga con la que nos entendimos desde el minuto 1 de conocernos y todo por esa química... y es cierto también que ha habido otras de 0 empatía pero igual 0 caso, jajajaja estoy numérica hoy!

Laia: no me extraña que te repateen, y más si los has sufrido en primera persona, por desgracia nadie está exento de ser víctima de algún prejuicio.
Sin duda, ellos se lo pierden!!!

Patricia dijo...

Definitivamente no se le puede caer bien a todo el mundo, como una misma no soporta a todo el mundo a veces. Aunque la hipocresia en si esta super mal, yo trato de tragarme el hecho de que alguien no me guste y tratar de sonreir y escuchar a la otra persona, a veces hasta me doy cuenta que en el fondo no es tan mala gente.