viernes, 1 de mayo de 2009

Otro arroz: con bacalao ó chou


Cuando algo sale por casualidad, azar o sin esperarlo, se dice en donde nací que sale ó chou. Es mi lengua de lugar de nacimiento y dicho sea de paso, aunque no la hable en mi día a día, me encanta y en ella encuentro expresiones tan bonitas como gráficas... Soy muy de aquí, muy, mucho.

Estuve buscando en la red alguna receta de arroz de bacalao, arroz con bacalao sin más. No la encontré. La ví con verduras, con habas, alcachofas... pero sólo arroz con bacalao, que era lo que yo tenía este día, no, no dí con ella. Cogiendo de aquí y de allí, llegué a la receta de hoy... absolutamente deliciosa pero ó chou, de ahí el título de esta receta.

Ingredientes: 170 gr. de arroz bomba, caldo casero de pescado, dos lomos de bacalao desalado, 1 cebolla, 1 tomate, 2 ajos, 1 guindilla, aceite de oliva, sal, colorante alimentario.

Preparación:

1. Empezamos preparando un pil-pil o un casi, casi pil-pil: ponemos los lomos de bacalao en aceite de oliva, yo lo puse como siempre con la piel hacia arriba durante cuatro o cinco minutos a fuego muy suave y sin dejar que hierva, conste que encontré recetas que decían que lo pusiera tres minutos por cada lado. La cantidad de aceite será la suficiente para cubrirlo o por lo menos llegar hasta la piel así que mejor emplear los lomos más flaquitos.

Es un casi pil-pil porque lo único que queremos es que se forme ese mejunje tan estupendo que se va a ir creando moviendo la cazuela con las llamadas, según me enseñaron, "manitas de muñeca", es decir, se coge la olla, en mi caso baja, por las dos asas y se hacen giros de 45º grados en un sentido y en otro: pensando en un reloj sería ponerla primero en dirección las menos diez /y veinte minutos y luego, las y diez minutos/ menos veinte. En la foto puede verse más o menos el movimiento, al lado de los ingredientes básicos del sofrito. Cuando esté, se retira el bacalao, se desmiga en lascas y lo reservamos.

2. Utilizamos el aceite del pil-pil para hacer el sofrito con ajo y cebolla muy picaditos y el tomate rallado. Cada cosa a su tiempo: primero el ajo, luego la cebolla y por último, el tomate. Pochar a fuego lento, incorporándole la guindilla. Si no nos gusta muy picante, retirar la guindilla cuando esté listo el sofrito.

3. Entonces, se le añadirá el arroz, le daremos vueltas hasta que quede transparente e incorporamos el caldo de pescado: dos medidas del arroz que hayamos hecho y un poquito más. El caldo lo tenía congelado, se hace del modo habitual: poner a cocer en agua una cebolla y una zanahoria, como mínimo, alguna cabeza de pescado, espina, piel, etc... durante al menos quince minutos con una pizquita de sal.

4. Dejamos que el arroz se haga el tiempo reglamentario pero antes, cuando le falte al arroz cinco minutos para estar en su punto, se añaden las lascas de bacalao y un poquito del aceitito en el que se hicieron. Una vez pasen esos cinco minutos, rectificar de sal, hasta este momento no le he puesto nada porque el bacalao puede estar saladito y el caldo, aunque poco, también llevaba un poco. Apagar y dejar reposar unos minutos más.

Ri-qui-si-mo...

1 comentario:

Françoise dijo...

mmmmmm esta vez paso... es que no me gusta el bacalao, cuando era chiquita me obligaban a tomar el famoso aceite ese que para crecer sanos y fuertes y quede con trauma!
Besos