sábado, 13 de diciembre de 2008

Y sigue lloviendo...

Horror!, nos espera un fin de semana llenito de agua, ayer nos dio algo de tregua el tiempo hasta el mediodía pero desde entonces, hoy y mañana anuncian lluvia, y más lluvia, y granizo... vaya, un plan bárbaro. Que conste que me gusta ver llover, soy esa rara avis a la que la lluvia le resulta muy evocadora. Hasta aquí, perfecto. Pero cuando lleva lloviendo horas y horas y horas... ya es otra cosa. Sobre todo porque en esta casa, rodeados de verde plantado sobre marrón, los días así entramos en modo "zafarrancho de combate". Básicamente este modo tiene dos ejes: el comando fregona de inmediato, imaginad dos canes, no les importa mojarse o mancharse, no les importa absolutamente nada, es más, si se pueden rebozar en lodo... más les gusta, y se tira uno encima de la otra jugando, en fin... no son limpitos para qué nos vamos a engañar.

Y el segundo, es tener preparado un kit de lluvia permanentemente pegado a la puerta. Lo integran las botas Katiuskas de cada humano, las toallas rotas de cada can y los chubasqueros colgados del leñero, se queda como perchero, claro. El kit está siempre porque no se puede desalojar la vivienda sin alguno de estos elementos pero sobre todo, no se puede entrar sin haberlos secado con las toallas... si no se hace así, los primeros nos empapamos hasta los huesos, los segundos introducen todo el marrón tierra en mi salón, y no, tampoco esto es limpito, no.

Así que aquí estamos, rodeados de agua pero chiflados con la tarde calentita que nos espera.

Los chichos entran y salen, según donde estemos nosotros, porque la teoría extendida probablemente por una persona que no ha tenido perros en su vida, de que los perros quieren campo y correr y no estar dentro de casa, no es cierta. Ya lo siento si con esto he tirado por tierra algún principio de alguien, pero es que no es verdad: ellos querrán estar donde está su dueño, y si está fuera de la casa le seguirán haciendo honor a su maravillosa lealtad, pero si está dentro de casa, querrán estar cerquita, probablemente tumbados al lado. Más si hace un día como hoy, ni ellos quieren estar al pairo. Esa incierta teoría no tiene en cuenta además que los perros necesitan salir fuera de su entorno todos los días, todos, así tengan hectáreas y hectáreas para ellos, porque lo que les gusta son nuevos olores, aires... Así que por muy grande que sea su finca, si están allí más aburridos que hongos porque ya se conocen todos los puntos de ella, ni correrán, ni saltarán, ni disfrutarán de nada más que su propio aburrimiento.

Por eso a pesar de vivir en el campo y en una finca bastante grande para ellos, los llevo al monte o a la playa, por lo que disfrutan, cierto es que yo también lo hago, y por lo que lo necesitan. Y cuando volvemos, y ya estamos en casa, hay que montar este zafarrancho y todos a sus puestos, lo dicho: quieren estar con nosotros y donde nosotros estemos. Solemos dejarlos un rato fuera, un rato dentro, de ahí la necesidad de botas, toallas... pero cuando los dejamos fuera, se pegan al cristal con cara de pena, el chantaje emocional consiste en poner cara de lánguida flor... y claro, caemos y acabamos abriéndoles la puerta. Fíjate qué trabajos... y todo esto en un día de lluvia!

Sólo he fotografiado el kitdelluvia porque el comando fregona está muy visto. No ampliéis la foto si no queréis sufrir: el bonito marrón del que he hablado está presente en las botas, el suelo, las toallas, el chubasquero... todo resplandece. Feliz finde a todos. El mío ya véis... pasado por agua pero felices, en familia...


4 comentarios:

Françoise dijo...

Ni hablar... justo estaba diciendo madrazos mirando por la ventana y vengo a ver el blog roll y me encuentro con tu post.
Que aburrimiento, de tanto llover y tanto frio, el unico ratico que sali con Luciano esta semana resulto fatal, tengo este bebe lleno de mocos y con una gripa horrible!! La verdad a mi la lluvia poco me gusta!
Yo no me imagino el show de los canes dentro de la casa Coro!!! a mi me puede hasta dar un ataque!! me los imagino mojados, llenos de lodo... no no.. mejor dicho el show!!!
Eres mi idolo!!
Bueno, a ver llover por la ventana.. no hay mas!!
Besos

coro dijo...

Francoise: estoy tan acostumbrada que tengo como el chip lluvia incrustado, y lo que hago es pasar mil aspiradoras y mil fregonas y sin quejarme incluso. Parece que nos va a respetar un par de horas antes de que vuelva a caer el diluvio, así que, nos vamos a pasear aunque sea un ratito!. Cuídame a ese bebe lindo! Besos también par tí

Laia dijo...

jajaja, me encanta tu kit de lluvia. A mi me da igual calor que sol o lluvia no podemos salir a la calle hasta que Aitana se recupere, asi que prefiero que haga todo el frio q tenga que hacer y cuando estemos listo para volver a la civilizacion haga solecito, muchp pedir no??

Me imagino el show de los chichos rebozados de barro intentado colonizar la casa, que paciencia tienes.

Muchos besitos y a disfrutar del dia lluvioso

coro dijo...

Laia: es mucho pedir pero... por pedir que no quede. El show trato de que no lo representen, y a veces me respetan jajajaj, pero es inevitable que sus patas sí se manchen... y sí, tengo una paciencia infinita! mi madre me dice siempre que no entiende cómo no tenemos un hijo, que nos daría la mitad, de la mitad, de la mitad de trabajo que los chichos jajjajaj. Muchos besos para tí y la niña, la civilización os espera,prepárate para la vuelta!